
El maltrato de Vargas Llosa desde España hacia el Cardenal Cipriani contradice su habitual campaña por la libertad y la verdad y nada tiene que ver con la coherencia del Arzobispo Primado en el Perú.
Estimado don Mario:
Soy uno de los miles de españoles y peruanos que ha celebrado no sólo su Nobel de Literatura sino toda su brillante carrera literaria.
Cuando mi Universidad de Valladolid le confirió el doctorado honoris causa, cuando mi Arequipa de adopción le tributó un entrañable homenaje, cuando fui padrino de los graduados de la Universidad Católica Sedes Sapientiae que le honró tomando su nombre.
Sin embargo, sus palabras hacia el Cardenal Cipriani rayan el insulto y el maltrato. Y salgo en su defensa no sólo por ser el referente de los católicos peruanos (más del 80% de la nación), sino también por ser una persona y como toda persona digna de respeto. Si además, es un profesional ingeniero, de la selección nacional de básket, autor de varios libros, docente de la Facultad de Teología, peruano cien por cien, muy amigo del Papa Juan Pablo II y Benedicto XVI…ciertamente que
se lo merece
En la entrevista que: XAVI AYÉN le hizo a usted para La Vanguardia.es (11-4-2011), respondió a la pregunta ¿La Iglesia ha tenido un papel en estas elecciones? “Aquí en Lima tenemos un arzobispo que es del Opus Dei, monseñor Cipriani, un fujimorista destacado, cómplice descarado de la dictadura
que se hizo famoso por una frase: dijo que “los derechos humanos son una cojudez”, palabrota peruana que equivale a gilipollez. Uno de los crímenes peores que cometió la dictadura de Fujimori fue una castración de miles de campesinas de los Andes, a las que el Ministerio de Salud engañó diciéndoles que las iban a vacunar y en realidad las castraron, las esterilizaron a todas. ¡A miles! El arzobispo Cipriani, que echa sapos y culebras cada vez que se menciona el aborto, no dijo una sola palabra ante esta monstruosidad criminal, sobre la que reina un silencio ominoso”.
“La verdad les hará libres” dijo Jesús. Si usted quiere vivir la
libertad de la que se proclama abanderado, debería pedir disculpas por las mentiras y calumnias propaladas. Steven Mosher, presidente de la organización norteamericana que destapó los casos de esterilización forzosa durante el gobierno de Fujimori y llevó la denuncia hasta el Congreso de los Estados Unidos, escribió: “Lo que Vargas Llosa no sabe
es que el cardenal Cipriani jugó un papel decisivo en el esfuerzo por detener la campaña de planificación familiar forzada del presidente peruano Fujimori”, precisó Mosher, líder de la organización de derechos humanos “Population Research Institute” (PRI) con sede en Virginia. Para Mosher, el Purpurado peruano jugó un papel decisivo para detener las violaciones. Según el investigador, el PRI ayudó a Cipriani a exponer al mundo los abusos inhumanos de las campañas de
esterilización y “es difícil de comprender por qué el novelista Vargas Llosa niega lo obvio. Él debería saber que, cuando se comenta respecto a abusos contra los derechos humanos, debería concentrarse en los hechos, no en la ficción”.La organización sostiene que a fines de 1997, el cardenal Cipriani, actuando junto con la Conferencia Episcopal Peruana, invitó al PRI a investigar las violaciones de derechos humanos de la campaña de Fujimori. Con la cooperación de la Conferencia Episcopal Peruana, un equipo de investigadores del PRI
visitó el Perú a principios de 1998 y entrevistó a mujeres en diversas partes del Perú. Así recogieron evidencia de primera mano de serias violaciones de derechos humanos.
(http://www.poraccioncatolica.com.ar/pastores/pastor66.htm)
La manida frase sobre algunas ONGs y los “derechos humanos” repetida hasta la saciedad y por la que el Cardenal pidió perdón no deja de ser un exabrupto verbal de unos segundos frente a su obra “Catecismo social de Juan Pablo II” preparada con motivo de la visita del Papa a Perú y que dedica varias páginas a los derechos humanos, o la conferencia de
clausura “Los Derechos Humanos en el magisterio de la Iglesia” en el Congreso organizado por mi Universidad (UCSS) con motivo de los 50 años de la Declaración de la ONU, amén de numerosas declaraciones en diversos foros, y sobre todo su sensibilidad por defender los derechos y apoyar la obra de Cáritas en Manchay o La Parada, por ejemplo.
En este momento decisivo para el Perú, invoco las palabras del Beato Juan Pablo II por un “Perú reconciliado”. Necesitamos todas las voces, todas las sangres, todos los corazones, desde “caritas in veritate”. Sí, la caridad verdadera, la verdad cordial, nos hará libres para “con paso firme de buen cristiano hacer grande nuestro Perú”.
http://elcomercio.pe/joseanbenito/permalink/55064925
Archivado en: NOTICIAS Etiquetado: | mario vargas llosa











Dios mío, yo lo escojo todo. No quiero ser santa a medias, no me asusta sufrir por ti, sólo me asusta una cosa: conservar mi voluntad. Tómala, ¡pues "yo escojo todo" lo que tú quieres...!
Santa Teresita de Lisieux.



















